12.02.2026

Cómo secar filamentos 3D

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La humedad es uno de los problemas más habituales en la impresión 3D, y se descuida muy a menudo. Lo cierto es que un filamento húmedo puede echar por tierra un trabajo de impresión incluso cuando la impresora 3D está bien calibrada y el perfil del slicer es correcto. Cuando el filamento ha absorbido humedad, suelen aparecer hilos, burbujas, superficies irregulares o capas débiles.

A la hora de recuperar el comportamiento estable de la impresora y evitar fallos innecesarios, es muy importante saber cómo secar un filamento 3D. En este artículo repasamos los métodos más habituales para secar filamentos en casa, las temperaturas recomendadas y los errores que conviene evitar, con especial atención al PLA y a los casos más comunes entre usuarios domésticos.

Por qué es importante secar los filamentos 3D antes de imprimir

Aunque la impresora esté bien ajustada y el perfil de impresión sea correcto, un filamento con humedad puede dar problemas desde la primera capa. La humedad altera el comportamiento del material al fundirse y hace que la extrusión deje de ser regular. Por eso, secar el filamento antes de imprimir no es un detalle menor, sino una parte importante del proceso si se busca estabilidad y buen acabado.

Cómo afecta la humedad a la calidad de impresión

El agua atrapada en un filamento que contiene humedad se evapora al pasar por el hotend. Esa evaporación repentina genera pequeñas explosiones de vapor que afectan a la salida del material. El resultado suele ser una extrusión irregular, con falta de continuidad y menor unión entre capas.

Además, la humedad influye en el aspecto final de la pieza. Las superficies pierden uniformidad, aparecen defectos y se reduce la resistencia mecánica de la pieza. En impresiones largas o piezas funcionales, estos problemas se hacen aún más evidentes y difíciles de corregir solo ajustando parámetros.

Señales de que un filamento está húmedo 

Cuando el filamento contiene humedad, es habitual escuchar pequeños chasquidos en el hotend, ver burbujas al extruir o notar que el material sale de forma irregular. También pueden aparecer hilos en exceso, capas con mal acabado o una textura rugosa que no estaba presente antes.

En muchos casos, estos síntomas se confunden con problemas de calibración o de temperatura. Sin embargo, cuando se repiten con distintos perfiles o tras cambiar de bobina, la causa suele estar en la humedad acumulada en el propio filamento.

secar los filamentos 3D
La aparición excesiva de hilos o ‘stringing’ en una pieza es el síntoma visual más evidente de que el filamento ha absorbido humedad.

Qué filamentos absorben más humedad

No todos los filamentos reaccionan igual frente a la humedad. La capacidad de un material para absorber agua del ambiente depende de su composición y del tiempo que la bobina permanece expuesta al aire. Con el uso y el paso de los días, incluso materiales relativamente estables pueden acabar acumulando humedad.

A partir de ahí, algunos filamentos empiezan a dar problemas con rapidez, mientras que otros tardan más en mostrar los efectos de la humedad.

Filamento PLA y cuándo conviene secarlo 

El PLA no es el material más higroscópico, pero tampoco es inmune a la humedad. En entornos húmedos o tras varias semanas sin protección, puede empezar a absorber agua y mostrar defectos durante la impresión. Esto ocurre con más frecuencia en bobinas abiertas o mal almacenadas. 

Conviene secar el PLA cuando aparecen hilos en exceso y aparecen burbujas al extruir, o cuando hay pérdida de calidad superficial. También es recomendable hacerlo si la bobina lleva tiempo sin usarse o si se ha almacenado en un lugar sin control de humedad.

Filamentos PETG, TPU y otros materiales sensibles 

El PETG y, sobre todo, los filamentos flexibles como el TPU son mucho más sensibles a la humedad que el PLA. En estos materiales, los problemas suelen aparecer antes y de forma más evidente. La extrusión se vuelve irregular, aumenta el stringing y la calidad de la pieza se resiente rápidamente.

Otros materiales técnicos, como el nylon o ciertos compuestos, absorben humedad con mucha facilidad y prácticamente requieren secado antes de imprimir, incluso aunque la bobina sea nueva. En estos casos, el secado no es una medida puntual, sino parte habitual del proceso.

Diferencias entre uso ocasional y uso intensivo 

La frecuencia de uso también influye en cómo se comporta el filamento al imprimir y, por extensión, en el resultado final de la pieza. En un uso ocasional, una bobina puede pasar semanas expuesta al aire sin que se note un deterioro inmediato, sobre todo en PLA. En cambio, en un entorno de impresión intensiva, donde las bobinas se cambian y se dejan abiertas con frecuencia, la humedad se convierte en un factor constante.

Por eso, cuanto mayor es el ritmo de impresión y más sensibles son los materiales utilizados, más sentido tiene incorporar el secado y el almacenamiento controlado a la rutina. No se trata de secar por sistema, sino de hacerlo cuando el contexto y el material lo requieren.

La sensibilidad a la humedad varía mucho según el material. Si quieres saber más sobre las diferencias entre PLA, PETG, TPU, nylon y otros materiales habituales, puedes consultar nuestro artículo sobre los tipos de filamento para impresora 3D.

Cómo secar filamento en casa

Cuando no se dispone de un secador específico para filamentos, existen varios métodos domésticos que permiten reducir la humedad del material. Eso sí, todos requieren control de la temperatura y paciencia, ya que un exceso de calor puede deformar el filamento o la bobina. 

Secar filamento PLA en el horno 

El horno doméstico es uno de los métodos más utilizados para secar filamento PLA en casa, siempre que permita trabajar a temperaturas bajas y estables. Antes de empezar, conviene asegurarse de que el horno puede mantenerse en rangos cercanos a los 40–50 °C, ya que el PLA se deforma con facilidad.

La bobina debe colocarse sobre una superficie plana y resistente al calor, evitando el contacto directo con las paredes del horno. El proceso suele durar varias horas, y es importante no subir la temperatura para “acelerar” el secado, porque el riesgo de deformación aumenta mucho.

secar filamento PLA en casa
El horno doméstico de convección es una alternativa accesible para secar filamento, siempre que se controle la temperatura con mucha precisión para no dañar la bobina.

Secar filamento PLA en el microondas(riesgos y precauciones) 

El microondas no es un método recomendable para secar filamento PLA en casa. La distribución del calor es irregular y puede provocar puntos de sobrecalentamiento que deforman el material en pocos segundos. Además, muchas bobinas incluyen partes metálicas o plásticos que no son aptos para microondas.

Por estos motivos, este sistema solo se menciona como advertencia: el margen de error es muy alto y los resultados suelen ser imprevisibles.

Secar filamento PLA con la camade la impresora 

La cama caliente de la impresora puede servir como solución puntual para secar PLA. Basta con colocar la bobina sobre la cama, cubrirla con una caja o recipiente que ayude a retener el calor y mantener una temperatura baja y constante durante varias horas.

Este método no es el más eficiente, pero puede funcionar en casos de poca humedad. Es importante vigilar el proceso y evitar temperaturas altas, ya que el calor se concentra en la parte inferior de la bobina.

Secar filamento 3D con métodos caseros controlados 

Existen otras soluciones caseras que, bien controladas, pueden ayudar a secar filamento en casa. Cajas cerradas con desecante, recipientes con circulación de aire templado o sistemas improvisados con termostato permiten reducir la humedad de forma gradual.

La clave en todos los casos es la misma: temperatura moderada, tiempo suficiente y control constante. Los métodos rápidos o sin regulación suelen acabar dañando el filamento en lugar de mejorar su comportamiento.

Secadores de filamento 3D: opciones y funcionamiento

Más allá de los métodos domésticos, existen dispositivos pensados expresamente para secar filamento de impresión 3D. No son imprescindibles en todos los casos, pero ofrecen una forma más cómoda y constante de eliminar la humedad cuando se imprime con regularidad o se trabaja con materiales sensibles.

Cómo funciona un secador de filamento 3D

Un secador de filamento 3D mantiene la bobina a una temperatura constante durante varias horas para eliminar la humedad de forma gradual. A diferencia de hornos o camas calientes, el calor se reparte de manera más uniforme y se evita que el filamento se deforme.

Muchos modelos permiten ajustar la temperatura según el material y algunos incorporan ventilación interna para acelerar el proceso. En ciertos casos, el filamento puede alimentarse directamente a la impresora desde el propio secador, lo que ayuda a mantenerlo seco durante toda la impresión.

Diferencias clave frente al secado doméstico 

La principal diferencia está en el control. Un secador específico mantiene la temperatura estable sin necesidad de vigilancia constante, algo difícil de conseguir con métodos domésticos. Esto reduce el riesgo de sobrecalentamiento y hace que los resultados sean más previsibles.

Además, el secado suele ser más homogéneo en toda la bobina. En soluciones caseras, el calor tiende a concentrarse en ciertas zonas, lo que puede dejar partes del filamento sin secar del todo.

En qué casos compensa usar un secador de filamento

Un secador de filamento 3D tiene más sentido cuando se imprime con frecuencia, se utilizan materiales sensibles a la humedad o se mantienen varias bobinas abiertas al mismo tiempo. También resulta útil en impresiones largas, ya que el filamento permanece expuesto al aire durante horas.

En cambio, para un uso ocasional con PLA, un secado puntual puede ser suficiente y no siempre es necesario recurrir a un dispositivo específico. Como en otros aspectos de la impresión 3D, la clave está en adaptar la solución al tipo de uso y al material.

Tiempos recomendados y temperatura para secar filamentos

Secar un filamento no consiste solo en aplicar calor sin más. La temperatura y el tiempo deben ajustarse al material para eliminar la humedad sin deformar la bobina ni alterar las propiedades del filamento. Un exceso de calor puede ser tan problemático como no secar lo suficiente. 

Temperatura para secar filamento PLA 

El PLA es sensible al calor, así que conviene ser prudente. La temperatura recomendada suele ser entre 40 y 45 °C, con tiempos de secado de 4 a 6 horas, según el nivel de humedad y el diámetro del filamento.

Superar esos valores aumenta el riesgo de que el filamento se ablande, se deforme en la bobina o pierda regularidad, lo que genera problemas de alimentación durante la impresión. En el caso del PLA, más temperatura no implica mejores resultados.

Rangos orientativos para otros materiales 

Otros filamentos requieren temperaturas algo más altas para eliminar la humedad de forma eficaz:

  • PETG: entre 50 y 55 °C, durante 4 – 6 horas.
  • TPU: alrededor de 45 a 50 °C, con tiempos similares al PETG.
  • ABS y ASA: entre 60 y 70 °C, normalmente de 4 a 6 horas.
  • Nylon (PA): materiales muy higroscópicos, que suelen necesitar 70 a 80 °C y tiempos más largos, a partir de 6 horas.

Estos rangos son orientativos. El estado inicial del filamento, el entorno y el sistema de secado influyen en el resultado final.

Errores habituales 

Uno de los fallos más comunes al secar filamentos es aplicar más calor del necesario. Esto puede provocar deformaciones en la bobina, filamento pegado entre vueltas o cambios en el diámetro efectivo del material.

También es habitual confiar en tiempos muy cortos a temperaturas altas, lo que seca de forma irregular y deja humedad residual en el interior del filamento. Un secado progresivo y controlado suele dar mejores resultados que un calentamiento agresivo.

Mantener temperaturas moderadas y respetar los tiempos recomendados es la forma más segura de recuperar un filamento sin comprometer su comportamiento en impresión.

Cómo conservar el filamento seco después del secado

Secar un filamento sirve de poco si después vuelve a exponerse a la humedad ambiental. Una vez eliminado el exceso de agua, conviene cuidar el almacenamiento para mantener el material en buen estado y evitar tener que repetir el proceso con frecuencia.

Almacenamiento correcto en casa 

El filamento debe guardarse en un entorno lo más seco posible, lejos de cocinas, baños o zonas con cambios frecuentes de temperatura. Un armario cerrado o una estantería protegida suele ser suficiente si la humedad ambiental no es elevada.

Conviene evitar dejar las bobinas a la intemperie o montadas en la impresora durante días sin uso, ya que el filamento empieza a absorber humedad de forma gradual incluso en ambientes aparentemente secos.

Uso de bolsas, desecantes y cajas cerradas

La forma más eficaz de conservar el filamento seco es almacenarlo en bolsas herméticas o cajas cerradas, acompañado de desecantes (como gel de sílice). Este sistema reduce la humedad y mantiene el material estable durante más tiempo.

Las cajas específicas para filamento o los recipientes estancos funcionan especialmente bien si imprimes con regularidad y manejas varios materiales a la vez. Es importante revisar de vez en cuando el estado del desecante y sustituirlo cuando esté saturado.

Cuándo repetir el proceso de secado

Aunque el filamento esté bien almacenado, puede ser necesario volver a secarlo en algunos casos. Si reaparecen síntomas como hilos excesivos, burbujas al extruir o una salida irregular del material, es probable que haya absorbido humedad de nuevo.

También conviene repetir el secado si una bobina ha estado varios días expuesta al aire, si ha pasado mucho tiempo sin usarse o si se trabaja en un entorno especialmente húmedo. Un secado puntual antes de imprimir suele ser suficiente para recuperar un comportamiento estable.

Mantener el filamento seco es una combinación de buen secado inicial y almacenamiento adecuado. Con ambas cosas bajo control, la impresión gana en regularidad y se reducen muchos problemas evitables.

La humedad en los filamentos 3D es uno de esos factores que pasan desapercibidos hasta que empiezan los problemas. Un filamento húmedo puede echar a perder impresiones incluso cuando todo lo demás está bien ajustado, mientras que un material en buen estado aporta estabilidad, regularidad y mejores acabados.

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