La impresión 3D se ha convertido en una herramienta clave para diseñadores, técnicos, makers y pequeños negocios que buscan fabricar piezas personalizadas con rapidez y bajo coste. Sin embargo, lograr una impresión exitosa no siempre es tan sencillo como pulsar «imprimir». Incluso con buenas máquinas, los errores de impresión 3d pueden ocurrir, especialmente si no se conoce bien el comportamiento de los materiales, la configuración del software o el mantenimiento del equipo.
En este artículo nos enfocamos en los errores más comunes que se presentan en impresoras FDM (fabricación por deposición fundida), que son las más utilizadas tanto en entornos profesionales como domésticos. Estas máquinas funcionan fundiendo filamento termoplástico (como PLA, PETG o ABS) a través de una boquilla caliente para crear capas sucesivas. Aunque son versátiles y relativamente accesibles, también son sensibles a diversos factores técnicos que pueden arruinar una impresión.
Analizaremos los fallos más habituales, sus causas y —lo más importante— qué puedes hacer para evitarlos o corregirlos. ¿Listo para detectar y corregir esos errores que tanto molestan? Vamos a ello.
Problemas de adhesión a la cama
Uno de los errores más frecuentes en impresión 3D FDM es la falta de adhesión de la primera capa a la base de impresión. Si la pieza no se fija correctamente desde el inicio, es muy probable que la impresión falle parcial o totalmente, lo que provocará desplazamientos, deformaciones o directamente que el objeto se despegue por completo.
Este tipo de fallo en impresión 3D suele manifestarse en las primeras capas, con líneas mal definidas, esquinas levantadas o restos de filamento que se arrastran sin formar una estructura sólida. Afortunadamente, es uno de los problemas más fáciles de identificar y, con algunos ajustes básicos, también de corregir.
Causas comunes de mala adhesión
La falta de adherencia al inicio de la impresión no siempre es culpa del material o del diseño. En muchos casos, los errores de impresión 3D comienzan por pequeños detalles técnicos que pasan desapercibidos.
- Cama desnivelada: Si la superficie de impresión no está bien nivelada, la boquilla no tendrá una distancia uniforme en todo el plano, lo que impide que el filamento se adhiera correctamente.
- Superficie sucia o inadecuada: Los restos de grasa y polvo pueden dificultar la adherencia del material, especialmente en superficies lisas como el vidrio.
- Temperatura insuficiente: Algunos materiales como el ABS o el PETG requieren una base caliente para mantener la adhesión. Si la cama está demasiado fría, se producirá warping o separación de esquinas.
- Altura incorrecta de la boquilla: Si la boquilla está demasiado alta, el filamento se deposita sin presión suficiente sobre la cama. Si está demasiado baja, puede obstruirse o arrastrar material.
Soluciones prácticas
Una vez localizadas las posibles causas del fallo de impresión 3D, es momento de aplicar ajustes concretos. Estas soluciones son simples, pero muy efectivas si se integran como parte del mantenimiento y preparación habitual antes de cada trabajo.
- Nivelar correctamente la cama: Usa una hoja de papel como guía entre la boquilla y la base en distintos puntos. Muchas impresoras modernas incluyen rutinas automáticas de autonivelado, pero conviene verificarlo regularmente.
- Limpiar la superficie antes de cada impresión: El alcohol isopropílico al 70 % o más, es perfecto para eliminar grasa y residuos.
- Aplicar una superficie o adhesivo adecuado: En función del material, puedes usar cinta azul, laca, pegamento en barra o superficies específicas como PEI o BuildTak.
- Ajustar la temperatura de la cama y la primera capa: Por ejemplo, para el PLA, una cama entre 50–60 °C y una primera capa a menor velocidad puede mejorar notablemente la adherencia.
- Revisar la altura del eje Z: Algunos slicers permiten ajustar un offset Z, lo que ayuda a afinar la distancia ideal entre boquilla y cama.
Problemas de extrusión
Los problemas de extrusión son otra causa habitual de los fallos en impresión 3D. Este tipo de errores afectan directamente a la calidad de las capas y a la integridad estructural de la pieza, ya que impiden que el material se deposite de forma uniforme. Pueden manifestarse como capas incompletas, líneas irregulares, acumulaciones de material o incluso interrupciones totales en la impresión.
¿Qué es la extrusión en impresión 3D?
La extrusión es el proceso mediante el cual la impresora empuja el filamento fundido a través de la boquilla para depositarlo capa por capa. La cantidad, temperatura y velocidad con que se extruye el material son claves para lograr una impresión precisa y sin defectos.
Existen dos escenarios opuestos pero igualmente problemáticos: subextrusión, cuando se expulsa menos filamento del necesario, y sobreextrusión, cuando se extruye material en exceso. Ambos interfieren en el resultado final, aunque por motivos diferentes.
Subextrusión
Este fallo es común y muchas veces difícil de detectar a simple vista, especialmente en piezas grandes o con relleno. Puede detectarlos si hay huecos entre líneas, capas delgadas o paredes incompletas.
Causas habituales:
- Boquilla parcialmente obstruida por residuos o restos de filamento quemado.
- Temperatura de extrusión demasiado baja para el tipo de material.
- Filamento de mala calidad, con variaciones de diámetro o humedad absorbida.
- Configuración incorrecta del flujo de material en el software de corte (slicer).
- Falta de fuerza en el motor del extrusor o pasos mal calibrados.
Cómo corregirlo:
- Realizar una limpieza del hotend (puede usarse el método «cold pull«).
- Aumentar ligeramente la temperatura de extrusión y comprobar la estabilidad.
- Cambiar a filamento nuevo o bien almacenado, en condiciones secas.
- Revisar la configuración del slicer, especialmente el multiplicador de flujo y los pasos por milímetro del extrusor.
- Comprobar que el engranaje del extrusor no esté desgastado ni patinando.
Sobreextrusión
Aunque parezca un problema menor, la sobreextrusión también genera errores en impresión 3D al crear líneas poco definidas, acumulaciones de material en zonas finas o rebabas superficiales que afectan tanto a la estética como al encaje de piezas.
Causas típicas:
- Flujo demasiado alto configurado en el slicer (por encima del 100 %).
- Filamento con diámetro menor al que se ha configurado en el software.
- Calibración deficiente del extrusor en la impresora.
Soluciones prácticas:
- Medir el diámetro real del filamento con un calibre y actualizar el valor en el slicer.
- Ajustar el multiplicador de extrusión y reducir el caudal si es necesario.
- Realizar una calibración precisa de los pasos del extrusor (extrusión de 100 mm y medición real).

Warping o deformaciones en las esquinas
Otro de los errores más frustrantes es el warping, que se presenta cuando las esquinas de la pieza se levantan o deforman durante la impresión. Aunque suele asociarse con materiales más técnicos como el ABS, puede afectar también al PLA y otros filamentos si las condiciones no son las adecuadas.
El warping no solo estropea la estética de la pieza; también puede dificultar la precisión dimensional, complicar el montaje o incluso provocar que la impresión falle por completo al despegarse de la cama.
Por qué ocurre el warping
Este fenómeno es resultado de un desequilibrio térmico durante el proceso de impresión. A medida que el filamento se enfría, tiende a contraerse. Si el enfriamiento no es uniforme —especialmente en las capas inferiores—, se genera tensión en las esquinas, que acaban levantándose.
Factores comunes:
- Enfriamiento excesivo del material, sobre todo en las primeras capas.
- Temperatura insuficiente de la cama.
- Corrientes de aire o cambios bruscos de temperatura en el entorno.
- Uso de materiales con alta contracción térmica (ABS, Nylon, etc.).
- Adhesión inicial deficiente.
Cómo evitarlo
Aunque el warping es un fallo de impresión 3D bastante habitual, existen técnicas para prevenirlo:
- Usar cama caliente y mantenerla a la temperatura adecuada según el tipo de filamento. Por ejemplo, el ABS suele requerir entre 90–110 °C.
- Mejorar la adhesión de la primera capa con opciones como el brim (una falda gruesa que rodea la base de la pieza) o el raft (una plataforma de varias capas sobre la que se imprime el objeto).
- Cerrar la impresora o protegerla del ambiente para mantener una temperatura estable durante la impresión. En entornos muy ventilados, conviene usar una caja o carcasa.
- Reducir la velocidad del ventilador en las primeras capas para evitar un enfriamiento demasiado rápido.
- Utilizar superficies específicas para el material, como láminas de PEI, texturadas o placas magnéticas.
Estas acciones preventivas pueden ser lo que diferencie una pieza que se despega a mitad de impresión y una que se imprime completa sin defectos.
Fallos en la primera capa
Una primera capa mal impresa suele ser el origen de múltiples errores en impresión 3D. Esta capa inicial actúa como cimiento del resto de la pieza, y cualquier problema en su adhesión, grosor o uniformidad puede generar fallos graves más adelante. Es, sin duda, una de las fases más críticas del proceso.
Identificar y corregir estos fallos de impresión 3D a tiempo es esencial para asegurar una impresión limpia, sin desplazamientos ni deformaciones.
Señales de una primera capa defectuosa
Antes de buscar soluciones, conviene saber cómo reconocer un fallo en esta etapa. Algunos signos suelen ser:
- Las líneas del filamento no se tocan o presentan huecos visibles.
- El filamento se arrastra por la boquilla, dejando hilos o acumulaciones.
- Zonas con exceso de material que crean superficies irregulares o pegotes.
- Esquinas que se levantan o se despegan de la cama en las primeras pasadas.
- Diferencias de altura entre líneas o capas superpuestas.
Estos signos indican que algo está fallando en el ajuste entre la boquilla, el filamento y la cama.
Cómo lograr una primera capa perfecta
Mejorar la calidad de la primera capa evita fallos y mejora la adherencia, el acabado y la precisión de toda la pieza. Aquí van algunas recomendaciones clave:
- Ajustar correctamente la altura de la boquilla: Es el primer paso. Si está demasiado alta, el filamento caerá sin adherirse bien. Si está demasiado baja, puede impedir la salida del material o dañar la cama.
- Reducir la velocidad de impresión para la primera capa: Imprimir a una velocidad más baja (entre 15–30 mm/s) permite una deposición más precisa y adherente.
- Incrementar ligeramente la temperatura del hotend y de la cama: Esto ayuda a la fusión del filamento y mejora su adherencia.
- Usar una retracción inicial adecuada: Para evitar que el filamento gotee antes de tocar la cama.
- Aplicar el offset Z si tu impresora lo permite: Algunos equipos permiten modificar la altura inicial desde el slicer sin necesidad de mover físicamente el eje.
Este conjunto de ajustes, aunque simples, son esenciales para evitar los fallos relacionados con una base mal asentada.
Obstrucciones en el extrusor y problemas de alimentación
Uno de los fallos de impresión más frustrantes es cuando la impresora 3D deja de extruir material en mitad del proceso o simplemente no comienza a imprimir. Este tipo de errores suele estar relacionado con atascos en el hotend, fallos mecánicos en el sistema de arrastre o problemas en el propio filamento.
Diagnóstico y causas
Los síntomas más comunes de una obstrucción o fallo de alimentación incluyen:
- El extrusor se mueve, pero no sale filamento por la boquilla.
- Ruidos de “clic” o vibración en el motor del extrusor.
- Grietas o zonas sin material en la impresión.
- El filamento se rompe o se queda atascado en el tubo Bowden.
Las causas más habituales de este tipo de errores suelen ser:
- Boquilla obstruida por restos de filamento quemado, polvo o impurezas.
- Retracciones excesivas, que hacen que el material se enfríe dentro del hotend y lo obstruya.
- Filamento deformado, quebrado o con humedad que dificulta su avance.
- Engranajes del extrusor desgastados o sueltos, impidiendo un empuje constante.
- Configuraciones inadecuadas de velocidad, retracción o temperatura.
Soluciones
Afortunadamente, la mayoría de estos fallos en impresión 3D pueden solucionarse con herramientas básicas y algo de mantenimiento:
- Realizar una limpieza del hotend: Puedes usar el método de cold pull con filamento de nylon o desmontar y calentar el bloque para liberar la obstrucción.
- Revisar el estado del filamento: Evita usar bobinas viejas, con humedad o deformadas. Si al desenrollarlo cruje o se quiebra, es mejor descartarlo.
- Ajustar parámetros de retracción: Usa valores moderados (ej. 4–6 mm para Bowden, 1–2 mm para direct drive) y asegúrate de que la velocidad de retracción no sea excesiva.
- Verificar el sistema de arrastre: Limpia los dientes del engranaje, aprieta el tornillo de tensión del extrusor y asegúrate de que no haya holguras en el sistema.
- Comprobar la temperatura de impresión: Un valor demasiado bajo puede impedir que el filamento fluya correctamente.
Una impresora bien calibrada y mantenida raramente presenta este tipo de errores, pero conviene revisar todos estos puntos si notas fallos recurrentes.
Impresión desplazada o capas desalineadas
Cuando una pieza empieza bien y de pronto las capas aparecen desfasadas o fuera de lugar, estamos ante uno de los errores más visibles y frustrantes. Este tipo de fallo se conoce como layer shift o desplazamiento de capas, y suele estar relacionado con problemas mecánicos o movimientos no controlados durante la impresión.
Además de estropear el aspecto de la pieza, una capa mal alineada puede deformar la estructura, lo cual puede ser un problema especialmente en piezas funcionales que requieren precisión.
Causas mecánicas y de configuración
Este fallo en impresión 3D suele ser consecuencia de un error puntual que hace que los ejes X o Y pierdan pasos. Algunas de las causas más comunes son:
- Correas de transmisión flojas o mal tensadas, lo que genera holguras en los movimientos.
- Golpes o choques del cabezal contra la pieza, especialmente si hay warping.
- Velocidades o aceleraciones demasiado altas, que exceden la capacidad de los motores paso a paso.
- Falta de lubricación o suciedad en las guías, lo que impide un movimiento suave.
- Fallo eléctrico momentáneo en el driver o en la conexión del motor.
Estos factores hacen que el eje implicado “salte” de posición, y provoque un desplazamiento visible en la impresión.
Qué revisar y ajustar
Corregir estos errores comunes de impresión 3D requiere revisar el estado mecánico de la impresora y ajustar algunos parámetros clave relacionados con el movimiento, de manera sistemática:
- Comprobar el tensado de las correas: Deben estar firmes, sin llegar a estar rígidas. Algunas impresoras incluyen tensores manuales.
- Lubricar las guías lineales o varillas: Usa lubricantes adecuados (como grasa PTFE) para reducir la fricción.
- Reducir velocidad de impresión y valores de aceleración/jerk: Esto suaviza los movimientos y reduce la probabilidad de saltos en los motores.
- Evitar que la pieza choque con el cabezal: Verifica que no haya warping o soportes mal colocados que puedan interferir.
- Revisar las conexiones eléctricas de los motores: Un cable suelto puede causar pérdidas de pasos intermitentes.
Tomar estas precauciones mejora la estabilidad del sistema y evita fallos de impresión que estropean el trabajo tras varias horas.

Defectos en el acabado y problemas superficiales
Aunque una impresión termine sin errores críticos, es frecuente que aparezcan imperfecciones en la superficie de la pieza: líneas onduladas, vibraciones visibles o patrones no deseados. Estos defectos no siempre afectan a la funcionalidad, pero sí a la estética y a la precisión del resultado, especialmente cuando se trata de piezas encajables o visibles.
Muchos de estos fallos están relacionados con las vibraciones de la impresora, la configuración de los movimientos o el diseño de la pieza en sí.
Anillos, ghosting y vibraciones
Algunos de los defectos más comunes incluyen:
- Ghosting o eco: sombras o duplicaciones de líneas en la superficie, causadas por vibraciones durante los cambios de dirección.
- Ringing: ondas o anillos alrededor de esquinas y detalles.
- Bandas horizontales o verticales: indicios de problemas mecánicos en el eje correspondiente.
- Marcas de capa visibles: en ocasiones exageradas por mala ventilación, flujo inestable o errores en la extrusión.
Estos defectos, aunque no siempre significan un fallo de impresión 3D grave, sí indican que algo puede mejorarse en el sistema o en la configuración.
Soluciones técnicas
Reducir estos defectos es posible si se actúa sobre tres frentes: mecánico, electrónico y de configuración.
- Ajustar los valores de aceleración y jerk en el slicer: una reducción moderada ayuda a suavizar los movimientos y evitar vibraciones.
- Asegurar que la impresora esté firme y estable sobre una superficie rígida. También es recomendable aislarla de vibraciones externas.
- Tensar correctamente las correas para que no haya holguras que generen rebotes en los cambios de dirección.
- Lubricar y revisar las guías lineales o varillas para garantizar movimientos fluidos.
- Disminuir la velocidad de impresión si los defectos aparecen con más frecuencia en piezas rápidas.
- Activar la opción de “compensación de vibración”, disponible en algunas impresoras modernas (como las Bambu Lab o Creality más recientes).
Con estos ajustes, muchas imperfecciones desaparecen o se reducen considerablemente, logrando piezas visualmente limpias y mejor definidas.
Cómo reducir errores en tus impresiones 3D
Evitar los errores de impresión 3D más comunes no requiere una impresora perfecta, sino conocimiento, observación y pequeños ajustes constantes. Muchos fallos, desde una mala primera capa hasta problemas de extrusión o desplazamientos, tienen soluciones sencillas si se sabe dónde mirar.
Dedicar tiempo a calibrar bien tu equipo, mantenerlo en buen estado y entender cómo responde cada material marca una gran diferencia en los resultados. Y si bien la tecnología avanza rápidamente, la base sigue siendo la misma: imprimir con criterio técnico y atención al detalle.
Si tienes dudas específicas sobre tu impresora o necesitas asesoramiento para mejorar tu flujo de trabajo, puedes consultar los modelos y recursos que ofrecemos en Sugraher. Somos especialistas en impresión 3D en Canarias y trabajamos con equipos fiables, configurables y adaptados a distintos niveles de experiencia. ¡Te esperamos!